Una vez, un periodista visitó La India y observó una misionera cristiana lavando las llagas a los enfermos en un leprocomio (lugar donde enviaban a los enfermos de Lepra). ¨Yo no le lavaría las llagas a esos leprosos, ni aun por un millón de dólares¨, dijo el periodista; ¨ni yo tampoco lo haría por esa cantidad¨, respondió la misionera. ¿y cuánto cobra usted por hacerlo?, le preguntó el periodista, ¨nada¨, dijo la misionera, ¨lo hago sólo por amor¨.
El amor todo lo puede, todo lo sufre, el amor hace la diferencia.
El célebre evangelista del siglo pasado Muddy, relata el poder del amor de la siguiente manera: ¨Hace algunos años que edificamos un templo en Chicago y estábamos muy ansiosos de demostrar el amor de Dios, pensamos que si podíamos inculcarlo en el corazón mediante la predicación, trataríamos de grabarlo a fuego en ellos, y con tal intención hicimos colocar encima del púlpito estas palabras con luces de gas: ¨Dios es amor¨. Una noche que caminaba cierto hombre por la calle, miró por la puerta y vio el texto, era un pobre pródigo, y siguiendo camino adelante pensó: Dios es amor! No, él no me ama a mí, porque yo soy un desgraciado pecador. Trató de no recordar más del texto, pero parecía brillar ante sus ojos con letras de fuego. Caminó un poco más hacia delante, y después volvió atrás, entró en el templo, no oyó el sermón, pero las palabras de éste versículo se habían grabado profundamente en su corazón y bastó.
Es de poca importancia lo que digan los hombres, si solamente la palabra de Dios gana entrada en el corazón del pecador. Se quedó hasta haber terminado la primera reunión, y allí lo encontré llorando como un niño, mientras le explicaba la escritura y le decía que Dios le había amado todo ese tiempo, aunque él había estado vagando tan lejos, que Dios le estaba aguardando para recibirle y perdonarle. La luz del evangelio brotó en su alma y marchó regocijado!
Ese es el poder del amor. No hay nada en este mundo que el hombre aprecie tanto como el amor. Si mostrares a alguna persona que no tenga a alguien que se ocupe de ella o que no se el ame, os mostraré en esa persona uno de los seres más desgraciados de la tierra. ¿por qué se suicida la gente? Con frecuencia es con el pensamiento de que nadie lo ama, toma posesión de ellos un sentimiento de inutilidad, un sentimiento de poca estima propia, y al vivir así, prefieren morir. Si logras hacerle entender a una persona que le amas, ya habrás podido ganar su corazón.
Desgraciadamente mucha gente cree que Dios los odia, y por eso están siempre huyendo de El, sin entender que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones en abundancia, cuando siendo nosotros pecadores, blasfemos y mentirosos, llenos de maldad, el Padre entregó lo más hermoso que tenía, lo que llenaba su ser de gozo, su Unico Hijo para que tu y yo hoy pudiésemos recibir su perdón y ser limpiados de nuestras faltas por la Sangre de Jesús. Recuerda que Dios es amor, que Dios te ama tal como eres y que todas esas cosas por las que quizás te avergüenzas, al Señor no les importan, si tan sólo permitieras que El entrara a tu corazón, reposarías en Su paz y El mismo se encargaría de todas tus preocupaciones transformando tu vida y la de tu familia. Recuerda: el amor hace la diferencia!
Que Dios te bendiga rica y abundantemente!
(Tomado del mensaje ¨El amor hace la diferencia¨ del pastor Juan Radhamés Fernández).
sábado, 3 de febrero de 2007
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